Una estrella, un recuerdo
[Un acercamiento al realismo desde la modernidad] Por María Guadalupe Vega Miércoles por la noche, camino a casa observo el cielo lleno de estrellas, neblina y el frío me cobija. Todo me hace recordar aquel 23 de febrero de 1994 cuando mi vida cambió, la mía y la de mi familia, todo me parecía un sueño, con tres años me era incomprensible saber qué pasaba en ese momento, mamá lloraba, gritaba, me abrazó tan fuertemente y lloré junto con ella. Mamá seguía llorando, inconsolable; mis tíos, mis primas y mi papá también. Y de pronto me di cuenta de que él ya no respiraba, sus ojos azules se habían cerrado, aquellos ojos azules que transmitía tranquilidad, esos brazos fuertes que me abrazaban, inmóviles, su rostro parecía estar descansando y jamás volvería a escuchar su voz jamás me diría “hija, siéntate a mi lado, comamos una naranja y observemos la gente pasar”. ...