Todo sucedió así…
Texto basado en una historia de la vida real.
En el estado de Guerrero, ese cuyo gobierno lo hace parecer un estado del primer mundo, lleno de atractivos turísticos, playas hermosas y lugares de ensueños, lejos de esa realidad ilusoria, existe el verdadero estado, lleno de pobreza, de hambre y de violencia. Ahí nació la familia del pequeño Pablo. Una familia acomodada, proveniente de la estirpe política en México. Pablo no nació ni se crio en este estado, sin embargo, su verdadera historia se cuenta aquí.
Aunque Pablito lo tenía todo para ser feliz, no convivía con muchos niños de su edad. Siempre vivió encerrado en su casa, pues sus papás le decían que no tenía que salir a jugar fuera de casa si ellos le daban todos los juguetes que él necesitaba. Así, pues, creció sin darse cuenta de cómo era jugar en la calle con los vecinos que le rodeaban. La escuela a la que él asistía era una institución privada, una escuela que no reflejaba las escuelas públicas que había en el país; esas escuelas viejas, que se caían a pedazos, que no contaban con baños, los salones con techo de teja y aunque eran pocas las que estaban siendo construidas en edificios modernos para su época, la mayoría eran viejas y tristes.
A mediados de los años setenta, el niño Pablo estaba por terminar su educación primaria y la situación en el país parecía ir mejorando, con el auge del petróleo, la situación del país iba cambiando y se veía un porvenir muy próspero, pero nada de eso se haría realidad. La corrupción en el país hizo que poco a poco todo se fuera derrumbando. Esos castillos que se construyeron en el aire, donde se veía un crecimiento económico insuperable para México, terminaron por caerse en mil pedazos. Poco a poco el panorama de este país fue cambiando para mal.
Los padres de Pablo decidieron seguir educándolo en las mejores escuelas, y ya terminada su educación preparatoria, decidió estudiar en la más grande Universidad de México, la UNAM. Pablo era muy buen estudiante, aunque como cualquiera a esa edad tuvo grandes aventuras mientras estudiaba en esa gran institución. Las borracheras de la facultad no se hicieron esperar apenas él había entrado a estudiar economía. Las fiestas y los encuentros con estudiantes de la misma escuela eran el pan de cada día. Sin embargo, Pablo no dejó de lado sus estudios, pues sabía que, si quería ser alguien en la vida, tenia que luchar, como sus padres y abuelos le habían enseñado.
Sus hermanas Irma y Netzaí siempre lo acompañaron y aconsejaron. Ellas fueron sus grandes confidentes en la infancia y sus guías en las buenas y en las malas. Aunque Pablo siempre confió en su padre, la tristeza llegó a su familia en el año 2000 cuando él fallece y quedan a cargo de su mamá, Irmita, como era conocida por todos los que la apreciaban.
Un día de verano, mientras Pablo decide tomar unas merecidas vacaciones en el extranjero conoció a una hermosa mujer que lo enamoró a primera vista, ella, Lucía, es mexicana y la casualidad y el destino los unió en un país diferente al de ellos. Cuando Pablo vio a Lucía sonreír no pudo apartar su mirada de ella. Su rostro se iluminó como si un ángel hubiera bajado del cielo y le hubiera dado la noticia de que sería su futura esposa. Él, tímidamente, se le acercó y le preguntó su nombre a lo que ella respondió – Lucía Carrillo.
Inmediatamente Pablo supo que no era de ese país en el que estaban y ansioso le preguntó - ¿De dónde eres? – a lo que Lucía respondió, - de México.
Pasaron la mejor de las noches conociéndose, haciéndose preguntas sobre esto y aquello, sus gustos, su familia, sus vivencias. Pablo siguió sus estudios en el extranjero, mientras Lucía hacia los propios también allá. Eso los motivó a seguir juntos a pesar de las diferencias que poseían. Con el tiempo, y ya en México, se comprometieron y se casaron, sin saber en la aventura que estaban a punto de iniciar.
Pablo quiso seguir los pasos de su padre y su abuelo. Emprendió su carrera hacia la política. Pero << ¿dónde empezar? >> Era la pregunta que se hacía, pues Pablo se crio en la Ciudad de México y ahí la situación política era muy difícil. Muchos peleaban por un lugar en las oficinas de los políticos que ya tenían trayectoria, con la idea de que ellos apadrinarían su carrera y al aparecer su nombre a su lado se fueran dando a conocer poco a poco. Pero ésta era un arma de doble filo. Si elegían a una persona que llevaba una carrera política brillante y cometía un error, por muy mínimo que éste fuera, su carrera se iba al barranco junto con todos los que estaban con él. Por el contrario, si elegían bien, pronto verían los frutos de su trabajo y su carrera estaría en ascenso.
Era una situación difícil para Pablo, sus instintos le decían que no había mejor lugar para iniciar una carrera política que la Ciudad de México, pero sabía que sería un inicio demasiado difícil y, ciertamente, no sabía si lo lograría. Entonces a Pablo se le ocurrió una idea. ¿Qué pasaría si me arriesgo en el estado natal de mi padre y mi abuelo? Sin duda, Guerrero era un estado que estaba cerca de la capital y no contaba con muchos políticos tan preparados como él lo estaba. Lo platicó con Lucía y decidieron emprender esta nueva etapa en su vida. Pablo sabía que su padre era una persona reconocida en su estado y su abuelo mucho más, por lo que pensó que no tendría que empezar desde cero y que el renombre de su familia le daría un gran impulso.
Su pensamiento no fue tan errado. Logró entrar al partido político al que su padre y su abuelo habían pertenecido. Poco a poco se fue dando a conocer. Pablo le dijo a Lucía que <<necesitaría de todo su apoyo, pues recorrer el estado de Guerrero es muy complicado, ya que cuenta con diferentes regiones que lo hacen difícil de recorrer>>. Lucía estaba embarazada y no contaban con suficientes recursos económicos para que los dos fueran cómodamente a recorrer todos los lugares que tenían planeado en el estado. Por lo que Lucía le dijo: - tendré que regresarme a la ciudad de México, ahí cuidaré de mi y de nuestro primer hijo, tú debes de seguir luchando para alcanzar ese sueño y cuentas conmigo para todo.
Con el tiempo, logró ser parte importante del Partido de la Revolución Democrática en el estado y al ser un miembro destacado, llegó a ser el coordinador estatal de ese partido político. Él aún creía que podría lograr más si se lo proponía, y así lo hizo. Ya con un poco más de solvencia económica, Lucía se vino a vivir con él al puerto de Acapulco. Los tres eran muy felices viviendo en una ciudad con playas muy hermosas.
Posteriormente, en la búsqueda de sus sueños, Pablo logró una candidatura para ser Diputado del estado de Guerrero. Al contárselo a Lucía, ella le tenía preparada otra gran sorpresa, <<Seremos padres otra vez>>, pensó Lucia. La emoción inundó el hogar de la familia Sandoval, - ¡nuevamente estamos embarazados! – Le dijo a su esposo. Pablo obtuvo dos logros ese año, llegó a ser diputado en el congreso del estado de Guerrero y nació su hija llena de salud.
Pablo siempre ha querido más en su vida, su meta es llegar a ser el presidente de su país. El próximo reto que quiere superar es llegar a ser el gobernador de su estado. Pero es un reto muy grande, nada parecido a los que ha superado exitosamente.
Su padre le decía: “El estado de Guerrero es singularmente difícil, es un estado con un tercio de su población sumergida en la pobreza”, esto es algo que Pablo no conoce muy de cerca pues en su vida no ha tenido que probarla. Su gente es muy celosa de sus costumbres y tradiciones, - continuó diciéndole - te las comparte con mucha facilidad, pero si alguien que no es oriundo de este estado las quiere adoptar difícilmente aceptan que así sea. Los ciudadanos guerrerenses necesitan conocer bien a las personas para que puedan votar por ellos. Pablo no es muy conocido en el estado. Tendrá que luchar con varios candidatos que son conocidos de hace tiempo y que han hecho más carrera que él. Tiene una ventaja y es un punto a su favor, dentro de su carrera política no ha tenido ningún tropiezo y eso es bien visto por los guerrerenses.
El destino le tiene preparadas muchas sorpresas aún a Pablo y solo el tiempo le hará saber si son buenas o malas. Pablo tendrá que luchar todavía más si quiere conseguir todos sus sueños.
Publicado por: Oliver Antonio Arias Barrera
Mi estimado maestro Oliver.
ResponderEliminarMe pareció como un capítulo de algo mayor. No alcanzo a clarificar elementos del Realismo, desde luego que nuestra visión sobre esta literatura va transformándose conforme las épocas y circunstancias cambian.
Ojalá y desarrolles bien tu texto y pase a ser un buen libro que narre las circunstancias reales que vivimos. Siempre he admirado tu manera de escribir y reflexionar y siento que esto fue un esbozo de lo que eres capaz de crear. Un saludo y abrazo afectuoso desde...
Tu amigo GBV
Buenas tardes, compañero Oliver, saludos cordiales.
ResponderEliminarEl texto resulta interesante, pues contiene algunas descripciones muy bien logradas, pero pienso que podrías describir más para poder acercarse más a lo realista. Es un texto interesante, se le puede sacar más partido, de eso estoy seguro.
Comienzas retratando la ideología guerrerense a partir de una historia real, lo cual le da un plus; nadie mejor para retratar cierto lugar (en este caso Guerrero) que una persona que ha vivido en ese lugar.
Es interesante la forma en la que construyes tu texto, pues vas de manera cronológica, es decir, comienzas desde la infancia de Pablo hasta la edad adulta y su paso por la política, sin dejar de lado las palabras que lo reconfortan. Pasando por el contexto de los años setenta y el crecimiento y caída de la economía mexicana en aquella época.
Como bien lo mencionas, está basado en una historia real, por tal motivo se crear un espejo de la realidad. Me gustaría leer más descripciones y un poco más de historia, pues siento que es muy cortante, sin embargo, disfruté leerlo.
En cuanto a lo visto en el módulo, puedo mencionar que se llegan a notar las emociones de algunos personajes, lo cotidiano se convierte en un tema realista, no hay elementos fantástico, por el contrario, suenan convincentes, los contrastes sociales son muy escasos y los pocos que se notan son los que le dan el sentido ideológico a la historia.
Muchas gracias por el apoyo para crear el blog.
¡Saludos!
Hola Oliver,
ResponderEliminarEspero que te encuentres bien. Creo que tienes en un texto el germen de algo muy interesante para construir una novela realista, para comenzar el periodo que abarcas pues los setentas fueron terribles para el estado de Guerrero, por ejemplo el movimiento de Lucio Cabañas en 1974. Por otra parte, el estado de Guerrero puede ser un personaje dentro de tu trabajo, como bien lo dices al principio de tu texto, es una de los estados con personas en pobreza extrema, muy opuesto a ese Acapulco de películas y casas de gente importante.
Desarrollar cada episodio de tu personaje por capítulos supongo que es la oportunidad que necesitas para poder ahondar en detalles y dejar ver esa realidad que se dibuja ya en tu texto.
Saludos y gracias.
EliminarMargarita Delgado Reyes 14 diciembre de 2020
Hola compañero Oliver
El tema elegido es acertado e Interesante, abordas una reproducción exacta, completa y sincera del ambiente social de la época electoral que se vive en Guerrero, de una manera sencilla que facilita la comprensión. La política es y será siempre un tema controversial. En tu narración observo el hilo conductor sobre la vida, así como la trayectoria de un político, que desde su niñez tuvo los privilegios de las mejores escuelas por pertenecer a una familia acomodada, donde su nivel económico e influyentísimo lo ha llevado hasta postularse como candidato a una gubernatura, aún sin conocer la marginación y pobreza por el distanciamiento inconsciente de la realidad que se vive en gran parte del estado de Guerrero.
La manera en que considero pudieras apoyar tu narrativa, es en darle un toque más efusivo a las intervenciones del personaje principal, con diálogos que impacten de una manera realista y convincente, evidenciando el actuar de la mayoría de los políticos en nuestro país.
Saludos y gracias por compartir.