No abandones tus sueños

 Un acercamiento al realismo desde la modernidad, basado en una historia de la vida real

Bajo los rayos del sol y un viento que sopla aire fresco, se deja ver esa hermosa ciudad fundada en 1534 como un pueblo minero por el descubrimiento de ricos yacimientos de plata en la localidad, que dio origen a la expansión del poblado donde los españoles empezaron a construir sus primeras casas y con ello una ley que hasta la fecha se conserva bajo su normativa, todas las edificaciones deben tener una fachada tipo colonial. La actual fisonomía y arquitectura urbana, hacen de Taxco de Alarcón un exponente de la tradición y belleza del México Colonial, con su arquitectura vernácula, típica, histórica y tradicional de esa época, sus calles inclinadas, empedradas, sinuosas y estrechas, con callejones, plazuelas y plazoletas, casas techadas con teja de barro cocido, le dan un sello característico propio de los hoy llamados "Pueblos Mágicos". 

 Esta ciudad con historia y tradiciones estableció la costumbre de festejar el surgimiento de la industria platera en Taxco con una fiesta anual que al principio era llamada el "Día de la plata".  Dentro de las diversas actividades que se realizaban, una de las más atractivas era y sigue siendo la convocatoria a las jóvenes de entre 17 y 23 años a participar para la elección como reina de la feria, con la convicción de ser la representante de la belleza y juventud del municipio platero, pero también ser la embajadora ante eventos sociales que organiza el H. Ayuntamiento.  Esta celebración llegó a tener repercusión en todo México, las relaciones aseguraban el apoyo del gobierno y la atención de los medios de comunicación.  La celebración creció cada vez más hasta convertirse en la “Feria Nacional de la Plata”, culminando con un gran baile en un hotel de renombre llamado “De la Borda” donde acudían personas de la más alta sociedad. 

Y es así, en este bello lugar pintoresco de grandes tradiciones donde se conocen dos jóvenes que tras un corto noviazgo deciden contraer matrimonio, él con veintidós años de edad, de nombre Luis, alto, delgado, pelo castaño, de carácter muy alegre y jovial que en cualquier reunión social era el alma de la fiesta, de oficio artesano platero por enseñanza de su padre. Ella de veinte años de nombre Aurora, con una estatura y complexión similar a la de Luis, pelo negro, ojos cafés claro, solo que un poco más tímida que él, tal vez se debía que a muy temprana edad quedó huérfana y bajo el cuidado de su tía María, la cual siempre mostraba escasa confianza en sí misma, Aurora se desempeñaba como ayudante de limpieza de joyería en una platería y conoció a Luis porque entregaba mercancía en plata en la misma platería de nombre “Linda”. Es un tanto extraño que con tan diferentes tipos de carácter ellos simpatizaran tan bien, pero como dice el dicho “siempre hay un roto para un descosido”.  A los pocos meses de casados este joven matrimonio muy pronto anunció a sus amigos y familiares la llegada de un nuevo ser a sus vidas que con gran ilusión y amor esperaban. Eran entonces lo fríos días de invierno y como lo había anunciado el matrimonio de Luis y Aurora tuvieron una linda niña, por cierto, muy llorona.  Incluso el papá ya tenía el nombre con mucha anticipación para ella: Estefanía, como la princesa de Mónaco se le escuchaba decir, a pesar de que ellos no tenían el título de nobleza, para él merecía ese nombre; así que para el gran y orgulloso padre de la bebé fue su princesa Estefanía la alegría del joven platero, que la tenía muy consentida y disfrutaba mucho de los paseos en familia, así como verla jugar con su mamá, en pocas palabras, ¡Eran felices!

 En esa época, cuando entre el dulce aroma de los jardines en sus paseos por el campo, el padre le regalaba a su hija un ramito de flores que cortaba para ella, le hacía una pequeña y sencilla diadema de flores coronándola como su princesa y la subía en sus hombros, donde podía ver desde aquella altura sus sueños y esperanzas. Esos instantes daban a Estefanía el crecimiento de ilusiones, al igual como aquellas bellas flores otorgadas por quien ella quería tanto.

 Estefanía, una niña de pelo negro con sus coletas al hombro, ojos café claro, con un cuerpecito delgado y siempre muy alegre,  gustaba de escuchar a su padre decirle mi pequeña princesa, así como jugar con su única muñeca que, a falta de vestidos, su madre Aurora le confeccionaba con retazos de tela, para que ella pudiera cambiarla y hacer que fuera diferente al caracterizarla, de esta manera reunía en una sola muñeca todas las princesas que veía a través de la televisión o de sus amiguitas de juego. Al ir creciendo Estefanía aprendió a confeccionar ella misma los vestidos de su adorada muñeca a la que llamó Sofía, pero siempre con el mismo fin, convertirla en una princesa. 

Al entrar al jardín de niños, observaba que sus compañeras eran elegidas para ser reinas infantiles ya sea de la “primavera o del día del niño”.  Estefanía deseaba con mucha ilusión ser parte de esos eventos, pero no era considerada debido a que la finalidad siempre era la recaudación de ingresos para beneficio del plantel y ella no podía participar sin saberlo a su corta edad, porque sus padres económicamente no podían sufragar los gastos para ese tipo de actividades y eran consideradas más fácilmente para los de una mejor posición económica, lo que no significaba para Estefanía ningún problema porque ella tenía su propio evento invariablemente en compañía de su muñeca Sofía al regresar a casa.

 La educación primaria llegó a su vida, continuando con algunas amigas que compartían con ella sus juegos y sueños de princesas como en los primeros cinco años, pero al llegar a sexto grado algunas de ellas ya no les interesó tanto. La secundaria fue una de las mejores etapas de su vida escolar, ahí tenían también por tradición festejar el día del estudiante y elegir a una reina de los festejos. Su primer gran oportunidad para cumplir un sueño anhelado y el entusiasmo afloró cuando sus compañeros de grupo la eligieron para que los representara. Sus padres le comentaron que sería un tanto difícil por razones ya conocidas, pero ella insistió tanto que no tuvieron más remedio que aceptar, pues sus amigos los animaron ofreciendo su trabajo para recaudar fondos con diferentes actividades. Así que, Estefanía fue la candidata a reina del estudiante representando al grupo de tercer año “A”.

Con entusiasmo todo el grupo, familiares y amigos trabajaron duro para la recaudación de fondos y ayudar con los gastos necesarios para el gran evento, algunos vendían dulces, otros lavando carros, se veía la solidaridad y compañerismo, su madre por su cuenta daba muestras de su gran ingenio confeccionando un hermoso y llamativo vestido, que con mucho amor y horas de desvelo logró hacer para Estefanía,  quien también  trabajaba duramente con la preparación del  discurso a presentar ante el jurado calificador.

Llegado el gran día todo era un manojo de nervios, pero al ver a sus amigos entusiasmados con porras, globos, pancartas, botes adornados con su nombre llenos con piedritas que ellos habían elaborado para hacer ruido, la llenaron de vitalidad y seguridad pues se sentía protegida por ese momento tan especial y esperado. Todo el proceso de preparación fue tan largo, pero el día de la elección el tiempo corrió a toda prisa que cuando sintió ya estaba frente a un gran número de personas y un jurado que Estefanía sentía en su mirada era como un lobo queriendo comer a su presa. Ella muy concentrada en su presentación fue de inmediato ovacionada por el público al término de esta. Era sin lugar a duda la que mejor se había preparado de acuerdo a versiones que se escuchaban entre los jóvenes estudiantes. Efectivamente en la presentación del tema era la que de acuerdo al jurado tenía la mayor votación y encabezaba la puntuación como favorita para ganar, solo hacía falta el cómputo final que se decidía por votos de las urnas ubicadas en la escuela y que cada voto tenía un costo de cinco pesos, en ese instante se anunció se disponía de diez minutos para el conteo de votos y ya no se recibiría ni un voto más después de ese tiempo. En ese momento llegaron los familiares de las otras tres participantes depositando un gran número de votos para sumar puntos en favor de su candidata, así que todo estaba en manos del destino. Al término del conteo la espera para el resultado de la ganadora por parte del comité organizador se hizo eterno y los nervios aumentaban más. Las chicas participantes se tomaron de la mano en el escenario de la escuela y vieron por fin subir al representante del comité.  Empezó por anunciar el tercer lugar para una chica llamada Alicia, de segundo grado grupo “F”, después el segundo lugar Sandra, del tercero “D”, solo faltaba el gran primer lugar que como se esperaba era para Estefanía por su gran desempeño y el primer lugar es para ¡Kimberly! del segundo año grupo “B, seguido de esto se dio un gran silencio y empezó una rechifla entre el público pues no estaban de acuerdo con los resultados. 

Fue un día muy triste para Estefanía pues se sintió decepcionada, ella que se había preparado tanto, ¿por qué el dinero lo compra todo? Sus padres la abrazaron la felicitaron por su gran desempeño, enseguida se escucharon las porras de sus amigos lo que le ayudo para aminorar su tristeza. Llegando a casa fue en busca de su eterna compañera Sofía y junto con sus padres escenifico su triunfo como la reina del día del estudiante; seguido de las lágrimas de sus padres y de ella. Por su carisma y atractivo, ya en la preparatoria también fue elegida por sus compañeros para representarlos, pero la desilusión sufrida en la secundaria la hizo desistir de estos eventos, puesto que la mecánica resultaba igual a la de siempre, el voto tiene costo.

Fueron momentos difíciles para Estefanía, pero no precisamente por los acontecimientos pasados, sino por el futuro que tendría que afrontar para salir adelante ya que tendría que estudiar la universidad, que gracias al gran esfuerzo de sus padres logró terminar con éxito la carrera como licenciada en criminalística a la edad de veintitrés años. Es precisamente cuando vuelve a surgir la inquietante invitación para participar como candidata a reina de los festejos de la “LXXXIII Feria Nacional de la Plata”. Que debido a la contingencia por la pandemia a nivel mundial por el covid-19, todo sería de manera virtual con un solo evento para la elección a reina, donde la decisión solo estaría a cargo de un jurado calificador. Ya con otra mentalidad, mayor madurez y la responsabilidad que conlleva, decide cumplir ese sueño de infancia y nuevamente como toda una guerrera decide ser la representante de la juventud taxqueña participando como candidata.

Llegado el día del evento de elección y como si no hubieran pasado los años revivió nuevamente los mismos nervios de su etapa de estudiante de secundaria, ese famoso nudo en el estómago cargado de incertidumbre, solo que ahora se encontraba la mujer valiente y menos ingenua que antes. Así que con todo optimismo y seguridad realizó su pasarela en tres modalidades, traje regional, traje de noche y el desarrollo de un tema cultural donde ya tenía un poco de experiencia.

A pesar de la poca afluencia de gente entre ellos sus padres que nunca la abandonaban, el momento no dejo de ser tenso cuando subió el jurado calificador al escenario para dar a conocer su veredicto. En ese momento no podía creer lo que escuchaba ¡Estefanía Primera! era la nueva reina de la Feria Nacional de la Plata, lo que produjo una gran alegría para ella por el éxito obtenido. Aunque Estefanía bien sabía que el mayor aprendizaje es el que te da la vida, porque a veces se gana, pero también se pierde, la importancia radica en saber sobreponerse ante las adversidades para salir adelante en este mundo tan difícil, en donde las diferencias sociales se siguen dando, pero no siempre se triunfa a base del dinero, así como ella llegó más alto no solo como princesa sino como toda una reina. Después de todo para sus padres siempre será la princesa de su casa. 

 

Por: Margarita Delgado Reyes

 

 

 

Comentarios

  1. Buenas tardes, compañera Margarita, saludos cordiales.
    Me gusta cómo se va dando el hilo conductor con la historia de Taxco y después la historia de Luis y Aurora, para posteriormente pasar solamente a la vida de Estefanía. Considero que hay varias descripciones, sin embargo, pudieran aparecer más para retratar un poco más la realidad, es decir, dónde vivía, cómo vivía, posiblemente un poco más de su idiosincrasia. He disfrutado leer el texto. Como se menciona, está basado en una historia real, cabría la pena haber puesto el texto de donde se sacó esta historia.

    Se lleva describe la realidad y se evita la fantasía, Lo cotidiano se transforma en un tema de interés real; existe una opinión sobre la lucha de clases sociales y lo que el esfuerzo y el dinero pueden hacer en las personas, se evocan sentimientos de tristeza, frustración y alegría.
    Muchas felicidades por el texto.

    ¡Saludos!

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    Respuestas
    1. Muy buena observación Maestro Edgar, la tomo para mí. Como siempre, espero tus respuestas para aprender un poquito más. Gracias.

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  2. Una de las características especiales del Realismo es que el escritor se basa en sucesos reales, en noticias impactantes o que han transformado la sociedad. Si no se reproducen exactamente al menos los personajes haya vivido la misma experiencia como las sufrieron las personas "reales". Un constante ejercicio de reflexión sobre sí mismo, las causas o motivos de las acciones (buenas o malas), retrospectivas sobre los actos del narrador y de manera omnisciente, de los demás personajes. A veces recurrir al truco de diversos narradores extradiegéticos. Creo que se vale porque se trata de un relato con las características del realismo desde nuestra perspectiva contemporánea y si esta contemporaneidad que vivimos es posmoderna, pues tenemos la libertad de hacer uso de la narración posmoderna.
    Tu relato tiene un mundo de posibilidades, habría que indagar las nuevas tendencias del "nuevo Realismo" y ejercitarnos en ello. Este curso nos ha brindado esta maravillosa oportunidad, ¡aprovechémosla!
    Un saludo apreciada Maestra Margarita. (creo que llegamos a la crisis de la infección y empezamos a mejorar, gracias por sus palabras).

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  3. Buen día, compañero Edgar

    Agradezco tus observaciones y las considero de gran valía para aplicarlas y enfatizar en ello a futuro. Comparto la noticia que me sirvió de apoyo para la narrativa que en efecto me faltó compartir. Coronan a Estefanía Aranda como Reina de la Feria Nacional de la Plata de la edición 83 de La Jornada Guerrero.
    https://www.lajornadaguerrero.com.mx/index.php/sociedadyjusticia/item/13758-coronan-a-estefania-aranda-como-reina-de-la-feria-nacional-de-la-plata-de-la-edicion-83

    Saludos.
    Margarita Delgado Reyes

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